Cubelos no se esconde: “Los Ángeles ya ronda en mi cabeza”

El talaverano, seis veces campeón de España, arranca el curso en Trasona con el Selectivo Nacional en el horizonte y la mirada puesta en el camino hacia Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. A sus 33 años, el palista afronta una temporada “más larga de lo habitual”, pero con la ambición intacta de pelear por todo y volver a citarse con la historia.

El curso olímpico arranca antes de lo habitual y no espera a nadie. En las aguas asturianas, el talaverano vuelve a subirse al K1 con la ambición intacta y la vista larga, muy larga, apuntando ya al horizonte de Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

En Embalse de Trasona se dio el pistoletazo de salida a una temporada que, como el propio Paco Cubelos advertía en la previa, “se hará larga”. El Selectivo Nacional de barcos individuales, organizado por la Real Federación Española de Piragüismo, comprimió los plazos y obligó a afinar antes de tiempo. Y ahí apareció la experiencia. Cubelos, de 33 años y tres ciclos olímpicos a sus espaldas, compitió con el oficio del que sabe medir los picos de forma. Sin alardes innecesarios en marzo, pero con esa sensación reconocible de que el motor está en marcha. El invierno, más corto y con concentración en altura incluida, ha sido distinto. Más exigente en tiempos, menos en margen. Aun así, el talaverano respondió con solvencia en el K1, consciente de que cada regata empieza a contar en el nuevo escenario internacional. Porque el contexto ha cambiado. La International Canoe Federation ha implantado un sistema de ranking que premia la regularidad y obliga a estar presente en cada cita relevante. Ya no basta con un gran día; ahora se exige constancia de marzo a agosto. Y en ese tablero, Cubelos juega con una baza diferencial: la experiencia. Tras Trasona, el calendario conduce al Campeonato de España de Invierno en Sevilla, territorio propicio para el seis veces campeón nacional. El 5.000 metros, distancia que le encaja por resistencia y lectura táctica, añade este año un incentivo mayor: el billete europeo para el vencedor. Un premio que, sin desviar el foco del K1 1000 su prueba fetiche, suma gasolina competitiva.

El arranque de temporada no define un ciclo, pero sí marca tendencias. Y la de Cubelos es clara: sigue en la pelea. No vive del pasado ni compite contra su propio palmarés. Compite contra el cronómetro, contra el relevo generacional y contra un sistema que exige estar enchufado todo el año. A dos años de Los Ángeles, la cuenta atrás ya no es un murmullo lejano. Es una presencia constante. Y mientras el cuerpo responda y la cabeza empuje, el talaverano seguirá remando. Porque en el alto rendimiento no gana solo el más rápido, sino el que resiste más tiempo en la batalla. Y Cubelos, de eso, sabe bastante.


Redacción: Óscar Bonilla

Imagen: fotoraparicio

04/03/2026