El CF Talavera busca un vendaval anímico que impulse el 2026

El CF Talavera arranca 2026 con un partido marcado en rojo y la permanencia como telón de fondo. Sandroni apela al empuje de El Prado para convertir el derbi en el impulso definitivo.

El CF Talavera abre 2026 con una prueba de madurez que va más allá del resultado. El derbi regional ante el Guadalajara, en El Prado y con ambos equipos atrapados en la zona baja, servirá para medir si el crecimiento mostrado antes del parón navideño responde a una evolución real o a un pico puntual de rendimiento condicionado por el contexto competitivo.

La llegada de Alejandro Sandroni ha cambiado varias dinámicas del equipo, empezando por la mentalidad. En apenas tres semanas al frente del banquillo, el Talavera encadenó cinco partidos de máxima exigencia Liga y Copa con escaso margen para entrenar y una carga emocional elevada. El balance fue positivo en resultados y, sobre todo, en sensaciones: dos victorias ligueras consecutivas, algo inédito esta temporada, y eliminatorias coperas que reforzaron la autoestima de un vestuario tocado. El parón, inevitable por calendario, genera dudas conocidas. Sandroni no las esquivó: los partidos posteriores a las vacaciones suelen ser imprevisibles, con factores externos que distorsionan la preparación fiestas, mercado de fichajes, desconexión mental y premian al equipo que antes logra reactivarse. El técnico insiste en recuperar cuanto antes el ritmo competitivo previo al descanso, pero también en mejorar aspectos estructurales del juego, consciente de que el margen de crecimiento sigue siendo amplio. La semana de trabajo no ha sido limpia. A la normal readaptación física se han sumado procesos víricos que han limitado algunas sesiones. Aun así, el cuerpo técnico considera que el equipo ha regresado con buena predisposición y energía, respaldado por la sensación de haber cerrado 2025 en línea ascendente. No es un detalle menor: el Talavera se fue al parón con la convicción de que la permanencia no es una quimera, sino un objetivo tangible.

En el apartado de bajas, el conjunto blanquiazul seguirá condicionado por las ausencias en el lateral derecho. Fran Rodríguez continúa con su recuperación al margen del grupo y Bilal, aunque ya realiza trabajo parcial, aún no está para competir. A ello se suma la sanción de Pitu Doncel, una pérdida sensible por su capacidad para agitar partidos en escenarios de máxima tensión. Sandroni, no obstante, ha optado por no dramatizar y reforzar el discurso de bloque, uno de los pilares de su gestión. El llamamiento a la afición no fue un gesto retórico. Desde su llegada, El Prado ha sido un factor diferencial, especialmente en partidos de alta carga emocional. El técnico recordó el encuentro ante el Mérida como ejemplo de resiliencia colectiva: el equipo estuvo contra las cuerdas y la respuesta de la grada actuó como catalizador. En un contexto de fechas complejas, Sandroni pidió implicación consciente de que el Talavera se juega la categoría y que la salvación será “menos difícil” si el entorno empuja.

El Guadalajara comparece con urgencias similares. No es un rival que permita concesiones ni distracciones, y el choque adquiere tintes de final anticipada aunque la clasificación aún ofrezca margen. Es la penúltima jornada de la primera vuelta, y una victoria permitiría al Talavera salir del descenso y reforzar un relato de reconstrucción que empieza a asentarse. El partido no decidirá una temporada, pero sí puede marcar una tendencia. El Talavera necesita confirmar que el vendaval competitivo de finales de 2025 no fue una excepción. El Prado, una vez más, dictará si el 2026 comienza con continuidad… o con preguntas por responder.

 

 


Redacción e imagen: Óscar Bonilla

02/01/2026