El CF Talavera inicia un nuevo ciclo de vida tras una remontada que puede marcar su destino

El Talavera convierte la remontada en una declaración de intenciones: “El triunfo llegó a base de creer”. Sandroni pone el foco en lo que viene: actitud, fe y un equipo que no se rinde.

El CF Talavera ha decidido creer. Y, a estas alturas de la temporada, eso no es un matiz: es una forma de supervivencia. La remontada ante el Arenas Club no solo dejó tres puntos en El Prado, sino un mensaje nítido hacia adelante. El equipo de Alejandro Sandroni ha entrado en un nuevo ciclo competitivo en el que la fe ya no es un recurso emocional, sino una herramienta de trabajo. Porque lo ocurrido entre el 83 y el 86 no fue casualidad. Fue la consecuencia de un equipo que, incluso bloqueado por el 0-1, nunca dejó de insistir. “El triunfo llegó a base de creer”, resumió Sandroni con la serenidad de quien ha visto a su equipo rozar el abismo… y salir. Antes, el Talavera había vivido un partido incómodo, espeso por momentos, condicionado por el golpe visitante y por la presión de saberse jugando mucho más que un resultado. El técnico lo leyó desde dentro. Detectó el bloqueo, agitó el banquillo en el descanso y liberó a los suyos. No cambió tanto la estructura como la cabeza. Y ahí empezó a girar el partido. El Arenas apenas cruzó campo en la segunda mitad, pero el reloj avanzaba sin premio. Ni siquiera el penalti errado por Di Renzo quebró la resistencia emocional de un equipo que otras veces habría caído. Esta vez no. Esta vez hubo respuesta. Primero, desde el azar ese autogol que abrió la grieta y después desde la determinación: el 2-1 de Di Renzo, puro instinto, puro delantero, puro desahogo. “El éxtasis lo tengo grabado, es de lo más bonito que me voy a llevar de aquí”, confesó Sandroni.

Y no fue una frase más que celebró algo más que un gol. Porque el Talavera no solo ganó. El Talavera se reconoció. En los titulares y en los que salieron desde el banquillo Marcos Moreno, Álvaro López, Luis Sánchez, Sergio Montero, Manu Farrando, en la insistencia colectiva, en la conexión con una grada que empujó cuando más pesaban las piernas. Ahí hay equipo. El contexto tampoco es menor. Es el primero que remonta al Arenas en toda la temporada. Un dato que no cambia la clasificación por sí solo, pero sí el relato. Y en una pelea por la permanencia, el relato también juega. “Es muy bonito jugar por ascender, pero también lo es mantenerse”, recordó Sandroni, poniendo en valor una batalla menos vistosa, pero igual de exigente. Lo que viene ahora es otra historia. Más partidos, más tensión, más finales. Pero el Talavera ya sabe desde el sábado que tiene algo a lo que agarrarse cuando el partido se pone cuesta arriba: su propia convicción. Y eso, en este tramo del curso, vale tanto como cualquier sistema.



Redacción:  Óscar Bonilla
Imagen: CF Talavera

05/05/2026