Iván Fernández:“La estructura se ha ganado el respeto por lo menos de mantener la duda, algunos ya nos están dando por descendido”

El CD Cazalegas inicia este sábado la temporada en Villarrubia con la ilusión de siempre y el respaldo de un proyecto sólido. Su presidente, Iván Fernández, defiende que, pese a tener el presupuesto más bajo de la categoría, el equipo volverá a competir con la misma ambición que en los últimos años.

Este sábado, el CD Cazalegas arranca oficialmente la temporada visitando a Villarrubia, un campo siempre exigente para cualquier rival. La expectación alrededor del equipo no es casual: tras cinco años pese a contar con presupuestos modestos, la “maquinaria naranja” se ha consolidado como un proyecto sólido y respetado en la Tercera Federación.

El presidente del club, Iván Fernández, sintetiza con claridad la filosofía del Cazalegas: “La estructura se ha ganado el respeto por lo menos de mantener la duda, algunos ya nos están dando por descendido”. Una frase que refleja el contraste entre las críticas externas y la realidad del club: una institución que ha apostado por el crecimiento ordenado y sostenible, poniendo el acento en la formación y en la base más que en los fichajes espectaculares.

La historia reciente del club se ha construido sobre proyectos que requieren paciencia y visión a largo plazo. Desde hace siete años, el Cazalegas inició la construcción de su ciudad deportiva y residencia, un sueño que se materializó justo al final de la temporada pasada. “Hemos estado más liados porque ha terminado el proyecto”, reconoce Fernández, recordando el esfuerzo que ha supuesto gestionar la infraestructura, la residencia.

Este énfasis en la estructura ha permitido al club formar un equipo joven y competitivo, con jugadores que proceden de División de Honor y Juvenil Nacional. “A nosotros nunca nos falta la ilusión”, afirma Fernández, al tiempo que subraya que el objetivo no es solo competir, sino también consolidar un modelo sostenible: “Todo funciona como tú funcionarías en tu casa. Si tienes una nómina de 500, puedes gastar 400 como mucho. Si gastas 600, tendrás problemas tarde o temprano”.

La experiencia ha sido un maestro constante. El presidente recuerda la etapa de Pulido, un entrenador que dejó huella en el club: “Incluso el año de Pulido, que para nosotros fue brillante, los tres primeros partidos los perdimos. Luego llegó el partido de Huracán y fue el punto de inflexión”. Esa temporada enseñó al club que los comienzos difíciles no determinan el resultado final, una lección que se aplica cada temporada. El curso pasado, a pesar de las limitaciones económicas, el equipo llegó a las últimas jornadas con opciones de pelear por puestos altos, demostrando la resiliencia de la maquinaria naranja. La clave, según Fernández, está en el trabajo en silencio y la constancia: “Cinco años sin ser favoritos y siempre hemos dado guerra”.

Este sábado, en Villarrubia, se pondrá a prueba de nuevo esa filosofía. La plantilla, repleta de jóvenes con hambre de demostrar su nivel, buscará mantener la categoría y seguir construyendo la reputación del club. “La pretemporada te enseña mucho, sobre todo en tercera. Hay que hacer cambios y rectificaciones, pero el objetivo es competir y mantener la categoría”, explica Fernández. El presidente también destaca la importancia de la residencia y la formación, elementos que permiten al Cazalegas atraer talentos que valoran la estructura y los valores del club más allá del aspecto económico: “Nos han venido jugadores de Cruz Azul de primera división de México, cedidos gracias a la residencia. No todo se mueve por dinero, también hay otros valores que atraen a los jugadores”.

A pesar de las críticas externas y de la falta de masa social, la ilusión no se ha perdido. “Nos han dado por desaparecidos y arruinados, pero seguimos con la misma ilusión”, dice Fernández. Para él, el respeto ganado por la estructura y la seriedad del proyecto es más importante que cualquier opinión en redes sociales. La filosofía del Cazalegas también se extiende al respeto por otros clubes de la comarca. Fernández aboga por unidad y cooperación: “Si todos estamos unidos podríamos ayudar a que el Talavera, un equipo histórico, estuviera en Segunda División. Es un proyecto que necesita colaboración, no rivalidad innecesaria”. El CD Cazalegas inicia la temporada con un balance claro: apostar por la base y la estructura, competir con dignidad y mantener la ilusión pese a los obstáculos. La “maquinaria naranja” no solo es un equipo, sino un proyecto que conjuga formación, residencia y competitividad. Este sábado, en Villarrubia, se pondrá en marcha un nuevo capítulo de su historia. Un capítulo que, como los anteriores, demuestra que en el fútbol regional la disciplina, la planificación y la ilusión pueden superar cualquier pronóstico. Y que, aunque algunos ya les den por descendidos, el Cazalegas seguirá dando guerra.

 


Redacción: Óscar Bonilla

Imagen: Emiliano García-Page

o4/09/2025