Rebeca Perea no renuncia a competir pese a una gastroenteritis en el Europeo Sub-18

La atleta del Soliss UDAT compitió en el Europeo Sub-18 de Rieti pese a sufrir una gastroenteritis en las horas previas a la prueba. 

El Campeonato de Europa Sub-18 de Rieti no dejó el desenlace que Rebeca Perea había preparado durante toda la temporada. La atleta del Soliss UDAT vivió su primera internacionalidad con la camiseta de España en uno de los escenarios más importantes del atletismo continental de base, aunque lo hizo lastrada por un contratiempo que cambió por completo el guion de la competición.

Una gastroenteritis sufrida en las horas previas a su semifinal dejó a la fondista muy debilitada físicamente. Un revés inesperado que condicionó desde el primer momento sus opciones de competir al nivel que había demostrado durante todo el curso y con el que había conseguido ganarse un puesto en la selección española. Lejos de renunciar a la prueba, Perea decidió presentarse en la línea de salida y competir. Un gesto que reflejó el compromiso y el carácter de una atleta que quiso aprovechar una oportunidad por la que había trabajado durante meses. Sin estar en plenitud de condiciones, completó la carrera con un registro de 7:17.38, que le situó en la undécima posición de su semifinal de los 2.000 metros obstáculos, quedando fuera de la lucha por las plazas de acceso a la final.

El resultado, sin embargo, no refleja el verdadero potencial de la atleta. Sus marcas acreditadas durante la temporada invitaban a pensar que, en circunstancias normales, habría estado plenamente capacitada para pelear por un puesto entre las finalistas. La enfermedad terminó por convertirse en un obstáculo imposible de superar en una competición donde cada segundo resulta determinante. Aun así, la actuación de la española deja una lectura muy positiva. Haber alcanzado la clasificación para un Campeonato de Europa Sub-18 ya supone un premio al excelente trabajo realizado durante todo el año y confirma la progresión de una deportista que se ha consolidado entre las mejores especialistas de su categoría en España.

En Rieti no pudo mostrar todo el nivel que atesora, pero sí dejó patente otra de las cualidades que distinguen a los grandes deportistas: la capacidad para competir incluso cuando las circunstancias son desfavorables. Su esfuerzo por representar a España pese al evidente desgaste físico fue una demostración de compromiso y de fortaleza mental. La experiencia europea concluye antes de lo esperado, pero también supone un valioso aprendizaje para una atleta con un amplio margen de crecimiento. Con la juventud de su lado y una temporada que ha confirmado su enorme progresión, Rebeca Perea se marcha de Italia sin el resultado que buscaba, aunque con la certeza de que volverán nuevas oportunidades para demostrar el nivel que esta vez una inoportuna gastroenteritis le impidió exhibir.

Redacción: Óscar Bonilla
Imagen: UDAT Talavera

23/07/2026