El talaverano, quinto ayer en su semifinal del K1 1.000, se quedó fuera de la lucha por las medallas en una jornada marcada por el viento y las olas. España sumó sus dos primeras preseas del Mundial con las platas del K4 500 femenino y Laia Pelachs en el K1 1.000.
Paco Cubelos tendrá hoy la oportunidad de cerrar con mejores sensaciones su participación en el Mundial de Sprint Olímpico de Poznan. El palista de Talavera de la Reina no pudo meterse ayer en la final por las medallas del K1 1.000 y deberá disputar este sábado, a las 14:47 horas, la final B, una carrera en la que buscará recuperar sensaciones después de una semifinal que se le hizo especialmente dura. Las condiciones no ayudaron. El viento en contra y las fuertes olas convirtieron la pista polaca en un escenario exigente, y Cubelos no encontró el ritmo necesario para estar con los mejores. El español cruzó la meta en quinta posición con un tiempo de 4:03.92, lejos del objetivo de pelear por las posiciones de privilegio. El propio Cubelos fue autocrítico después de la carrera. “Ha sido un día complicado en la oficina”, reconoció el talaverano, que admitió que no estuvo al cien por cien y que sus rivales fueron mejores. “Yo merecía entrar en la final”, explicó con sinceridad, antes de asumir que el resultado se enmarca en una temporada irregular. El palista español no quiso buscar excusas en las condiciones de la pista. Al contrario, reconoció que no supo adaptarse a una jornada complicada y que la carrera estuvo “un poco en la línea del último año”, marcado por la irregularidad. Ahora, su objetivo es diferente: descansar, competir en la final B y terminar el campeonato con una actuación que le permita marcharse de Poznan con mejores sensaciones. Mientras Cubelos se quedó fuera de la pelea por las medallas, España sí pudo celebrar sus dos primeras preseas del campeonato. Ambas llegaron en categoría femenina y tuvieron el sello de dos embarcaciones que volvieron a demostrar su regularidad internacional. Sara Ouzande, Lucía Val, Daniela García y Barbara Pardo se colgaron la plata en el K4 500. El cuarteto español no pudo repetir el oro conquistado el pasado año en Milán, pero volvió a subir al podio en una prueba en la que lleva dos temporadas instalada entre las mejores. China se llevó el triunfo con un tiempo de 1:38.67. El K4 español entró 1,2 segundos después para conquistar la plata, mientras que Alemania completó el podio, apenas una décima por detrás de España.El resultado vuelve a poner en valor la extraordinaria regularidad del barco dirigido por Joaquín Delgado. Las españolas no se han bajado del podio en ninguna de las pruebas disputadas esta temporada, con cuatro platas tres de ellas en las Copas del Mundo y un oro en el Campeonato de Europa. Una racha que va mucho más allá de un buen año. Con la medalla conquistada en Poznan, el K4 suma ya ocho podios consecutivos en los dos últimos años.
La segunda medalla española del día llevó el nombre de Laia Pelachs. La palista, también entrenada por Joaquín Delgado, firmó una magnífica carrera en el K1 1.000 para hacerse con la plata después de 4:14.76 de competición. Pelachs supo resistir hasta los metros finales y asegurar una segunda posición que premia su capacidad competitiva. La húngara Csikos se llevó el oro con algo más de 2,5 segundos de ventaja sobre la española, mientras que la danesa terminó tercera, a 1,5 segundos de Pelachs. Dos platas que permiten a España abrir su medallero en Poznan y que contrastan con una jornada menos afortunada en el resto de finales. El K4 500 masculino no pudo luchar por las posiciones de podio y terminó octavo con un registro de 1:26.91, a casi tres segundos del barco alemán vencedor. Tampoco hubo medalla en las finales de canoa. Ángeles Moreno y Viktoriia Yarchevska finalizaron quintas en el C2 500 con un tiempo de 2:03.55, a casi dos segundos del oro conquistado por Alemania. La misma posición obtuvo Pablo Graña en el C1 200. El gallego paró el cronómetro en 41.51 y se quedó a 0.56 del campeón, el palista polaco, después de no poder apurar los metros finales. El balance deja, por tanto, dos caras para España: la solvencia de un K4 femenino que continúa abonado al podio y una Laia Pelachs capaz de sacar una plata en una final de máxima exigencia; y, en el otro lado, el golpe para Cubelos, que tendrá que buscar hoy en la final B la carrera que ayer se le escapó. A las 14:47 llegará su oportunidad de desquite. No habrá medalla en juego, pero sí una última ocasión para que el talaverano abandone Poznan con una sensación distinta a la que dejó su semifinal. Como él mismo resumió después de la carrera: “Ahora ya intentar descansar para mañana hacer un papel lo mejor posible en la final B para desquitarnos y salir por lo menos con sensaciones o con una buena carrera hecha”.
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